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Los
Revientacabras
Por
Dennis Halladay (The Western Dairyman, Agosto 1996 p. 8-12)
Traducido
por M.V.Z. Fernando González Martínez, Tecnovet de México
Una
simple idea - poner un medidor de flujo en la línea de leche para medir
la producción de cada grupo cada ordeña - ha cambiado para siempre la
forma en que los consultores Kenn Buelow y Pat Hady ven los costos de la
ración.
En lugar de enfocarse en producción, se concentran en márgenes
de utilidad.
¿Cuanto
dinero dejó su establo hoy? ¿Cual corral es el más rentable y cual es
el menos rentable? ¿Es el costo de la ración de hoy mas alto o mas bajo
por cada kilo de leche que la ración de ayer? ¿Que tanto dinero se está
haciendo con ese nuevo ingrediente?
¿Cabras?
“Casi
lo único que hacen las cabras es comer,” dice Pat Hady. “No les
importa mucho lo que comen y aun si se les da los mejores ingredientes no
producirán mucho - así es que se está mejor si se les alimenta barato.
“Las
vacas al final de la lactancia son casi lo mismo. Son cabras también.”
Para
un puñado de productores del oeste, la capacidad de contestar esas
cruciales preguntas financieras con certeza y precisión por fin está al
alcance de sus manos. Y para la mayoría, esta capacidad ha
resultado en grandes cambios en el manejo, junto con un cambio radical en
sus actitudes de como agrupar y alimentar a sus vacas; la importancia de
la alta producción y de una amplia nueva apreciación del significado de
la palabra “eficiencia”.
Todo
comenzó hace dos años cuando un productor de Idaho le solicitó al
consultor en manejo de producción Pat Hady que escribiera un programa de
computadora (ahora llamado FeedMAN) para controlar y adelgazar el
inventario de ingredientes alimenticios al final del mes y poder tener
unos estados financieros más precisos. La solicitud era fácil, ya
que las hojas de entrega de los proveedores mostraban que tanto de un
ingrediente entraba al inventario y las hojas de carga del camión
mezclador mostraban que tanto se había usado. Entonces era tan
sencillo como 1-2-3 restar el uso de ingredientes de las entregas y
generar las cifras del “inventario actual” para cada alimento y esto
podía hacerse con la frecuencia que se requiriera - diario o aun después
de cada servida de alimento.
Fue
entonces cuando el foco se empezó a prender en la cabeza de Hady.
Hady
y su socio Kenn Buelow comprendieron que si el productor se tomaba el
tiempo de contar exactamente cuantas vacas había en cada corral, entonces
FeedMAN podía tener los datos de consumo de alimento diario por vaca por
corral. Y si el programa sabía el costo de cada ingrediente, también
podría tener los datos de costo diario de alimentación por vaca.
Entonces fue cuando vino la idea mas grande de todas: si podían medir la
producción diaria total por cada corral, serian capaces de comparar los
ingresos por la producción de leche con los costos de alimentación; lo
que significaba que ellos podrían calcular exactamente
el costo de alimentación por unidad de producción y cual era el
retorno sobre los costos de alimentación por corral y para todo el hato.
Y si el productor hacía el esfuerzo de anotar en el programa sus costos
que no fueran alimentación, entonces FeedMAN sería capaz de calcular que
tanta utilidad neta se había hecho en un día determinado.
La
información de cada día, por supuesto, se podría usar para hacer gráficas
que muestren, por ejemplo, el impacto financiero de un nuevo ingrediente o
el efecto de un cambio en las prácticas de manejo en las utilidades, ya
sea en todo el establo o en un corral en particular. Por lo tanto
una disminución en la producción total en el tanque ya no sería
referido como “Oh, el establo está bajo.” En vez de eso el
productor podría preguntarse “¿Qué corrales bajaron y cuánto nos está
costando?”
La
solución para medir la producción en cada corral es un medidor de flujo,
aparato que es común en las plantas pasteurizadoras. Se instala
adelante o atrás de la placa enfriadora, todo lo que se tiene que hacer
es ponerlo en cero al comienzo de cada corral y anotar la producción
total del grupo anterior como se ve en la pantalla de lectura.
(Francamente, se puede obtener información similar tomando la pesada del
tanque después de cada corral, pero el factor de conveniencia y comodidad
del medidor de flujo bien vale su costo.)
Hoy,
la idea de las implicaciones potenciales que puede haber en el manejo al
tener los costos diarios por la alimentación, los ingresos sobre los
costos de alimentación y de la rentabilidad tiene muy exitados a Hady y
Buelow. Ha cambiado profundamente la forma en que hacen la formulación
de las raciones y de como miden la eficiencia del establo, ellos se
sienten emocionados como niños que tienen el juguete mas nuevo y
atractivo y que nadie mas lo tiene. Sus clientes parecen igualmente
exitados. La razón es dinero. Mucho dinero.
Aunque
ellos tienen solamente un puñado de clientes - solo uno ordeña menos de
1,300 vacas - Hady y Buelow dicen que cada establo ha aprendido las mismas
cosas acerca de su programa de alimentación:
Hady
y Buelow han aprendido que la alimentación puede ser el gasto más grande
en una lechería, pero que probablemente no hay nada mas caro que
alimentar las vacas que están al final de la lactancia.
El
costo total de alimentación por vaca por día para todo el hato,
incluyendo secas, estaba en el rango de $6.50 dlls - $7.00 dlls por 100
lbs de leche.
Las
vacas frescas siempre tuvieron los costos más bajos - algunas veces tan
bajos como $2.50 dlls / 100 lbs. - esto es por su alta producción y su
desinterés general por comer.
Las
vacas al final de la lactancia siempre tenían los costos más altos -
$8.50 dll / 100 lbs no era poco común - debido a su baja producción y
alto consumo de materia seca.
Cuando
ellos empezaron a jugar con los ingredientes, los niveles de proteína y
los costos de la ración, Hady y Buelow encontraron que excepto en los
corrales de alta producción, las raciones tendían a ser ineconómicamente
altas en proteína y el nivel de pasaje por las vacas era demasiado rápido,
resultando en una pobre conversión alimenticia, es decir eran raciones
caras e ineficientes. Ellos encontraron también que había
ingredientes que podrían ser eliminados y/o cambiados para disminuir dramáticamente
los
costos de alimentación. En la actualidad, las reducciones que
en promedio han tenido sus clientes son de $1.10 dlls / 100 lbs de leche.
Para una lechería de 1,300 vacas promediando 65 lbs. / vaca / día, esto
se traduce en un ahorro en costos de alimentación de $929.00 dlls diarios.
“Lo
que hemos encontrado es que el 99.9% de las veces, las vacas bajas y
medias están sobrealimentadas,” comenta Hady. “Entre esto y las
raciones que son altas en subproductos y que tienen altos rangos de
pasaje, pensamos que hay una tremenda cantidad de dinero que se tira en el
corral.”
La
estrategia correctiva que toman Hady y Buelow es mover dinero de la
alimentación de los grupos medios y bajos dándoles ingredientes de más
baja calidad, y poner ese dinero en los grupos de alta producción, algo
en las vacas secas y dejar algo en la chequera del productor. Han
encontrado que alimentando las vacas al final de la lactancia con una ración
barata y dejando que se sequen con una condición corporal de 2.75 genera
mas ganancias que dejándolas que engorden con una ración cara. A
ellos les gusta agregar ½ punto de condición en el corral de secas
proporcionando una ración típica de mitad de lactancia que les permita
arrancar adecuadamente, desde el punto de vista de producción cuando
ellas estén frescas.
Jerry
Greathouse, productor de Roswell, Nuevo México, dice que su experiencia
con FeedMAN y el medidor de flujo ha cambiado para siempre la forma en que
el opera su lechería de 1,300 vacas.
“Como
la mayoría de los lecheros, yo solía ver el tanque de leche todos los días
para ver si estábamos altos o bajos, luego veía las hojas del DHIA cada
mes para ver como estaban las vacas de manera individual,” dice
Greathouse. “Pero esto cambia todo. Nunca antes había
puesto atención tan cercana a los costos de alimentación. Nunca
había observado los grupos de vacas como lo hago ahora. Estoy
alimentando con cosas que nunca me hubiera imaginado. Lo que estamos
haciendo ahora no necesariamente está poniendo mas leche en el tanque,
pero ahora somos mas eficientes en cuanto a los costos de alimentación
como nunca lo habíamos sido.”
“Me
enferma pensar cuanto dinero tiramos en los tiempos buenos y no poníamos
tanta atención a las cosas,” agrega. “Alguien que esté
alimentando a todas las vacas con lo mismo, está perdiendo el tiempo.
Cuando los alimentos eran baratos era fácil alimentar para alta producción.
Yo solía amar el consumo de materia seca y amaba tener mucha leche por
vaca. Pero esto me costaba...claro que me costaba. Nunca
regresaré al viejo estilo. La jugada ha cambiado; estamos en la
punta del témpano con lo que seremos capaces de hacer con FeedMAN.”

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