|
El
sistema inmune de los bovinos es un sistema complejo, con muchos
equilibrios que pueden ser influenciados por una diversidad de factores de
manera positiva o negativa.
Uno de los factores más básicos es la alimentación.
“El
sistema inmune se hace de lo que un animal come,
no puede producir lo que no tiene,” dice Cheryl Nockels, PhD, de
la Universidad Estatal de Colorado.
“Nosotros pensamos en construir músculos y poner grasa de lo que
nosotros comemos, pero la gente no asocia el sistema inmune con la
alimentación.
No hay un sistema inmune funcional sin la alimentación apropiada,
ya que sus componentes finalmente vienen de la dieta.
Ningún sistema del cuerpo existirá por sí mismo sin los
componentes dietéticos.”
Jim
Roth, DVM, PhD, de la Universidad Estatal de Iowa, agrega,
“la alimentación se reconoce como muy importante, pero es
frustrante que no existan
respuestas exactas.
Nosotros sabemos sobre los requerimientos diarios y qué se
necesita para el crecimiento, pero es más difícil conseguir respuestas
para las necesidades del sistema inmune.”
Louis
Perino, DVM, PhD, del Centro de Educación Veterinaria Great Plains, en
Clay Center, Neb., dice,
“Es importante pensar en el ganado de una manera holística.
El sistema inmune es como los otros sistemas del cuerpo, y cuando
el ganado está comprometido en su alimentación su sistema inmune puede
ser impactado negativamente.”
Cuando
el sistema inmune responde al antígeno, su primer requerimiento es la
energía, luego los aminoácidos y otros nutrientes que van a producir los
componentes del sistema inmune.
“Un
animal joven que intenta combatir una enfermedad puede dejar de crecer
porque está desviando la energía y proteínas de su crecimiento para su
defensa inmune,” agrega Nockels.
“La sobrevivencia es lo primordial en ese momento y el cuerpo hará
lo que sea
necesario para sobrevivir, aún en detrimento del crecimiento.”
El
fracaso inmunitario
Perino
dice que los gerentes de corrales de engorda con frecuencia dicen a su
veterinario que las vacunas, las medicinas o las terapias no funcionan
cuando los problemas de salud afectan a sus becerros.
“Un productor no va a llamar y decir ‘el sistema inmune de mis
becerros no trabaja’,” dice él.
“Frecuentemente
la gente culpa a las vacunas y medicamentos de sus problemas, si bien son
los mismos productos en los que usted confía y usa en otros lados.
Los indicadores que nos dicen que el sistema inmune no está
funcionando bien son: respuesta pobre a la vacunación, un grado de
morbilidad más alto y pobre respuesta a la terapia.”
Perino
dice qué cuando se presentan estas quejas, es tiempo para examinar la
dieta.
“Usted puede encontrar que la calidad de la energía, proteína y
otros nutrientes son inadecuados.
Necesita ver qué es lo que realmente comen los becerros comparado
con el análisis de la ración.
Los nutrientes fundamentales como la proteína, energía, vitaminas
y minerales pueden no estar en niveles adecuados para llenar las
necesidades básicas del animal.”
Bob
Coffey, DVM, de Sistemas Biológicos Veterinarios, Newton, Iowa, dice que
un equilibrio adecuado de la ración para consumo de materia seca, proteína
y energía es el primer paso para ayudar a la función del sistema inmune.
“Por ejemplo, si los becerros se destetan en una dieta de 9 a 10
% de proteína cruda con el consumo de energía muy bajo, aquí el factor
crítico es la dieta básica.”
Roth
agrega que se tienen que tener en mente las demandas de producción del
animal.
“Lo que es adecuado para un adulto en una situación sin estrés
o para un animal en crecimiento bajo condiciones óptimas puede ser muy
diferente de lo qué requiere un animal que experimente una infección
viral o un estrés severo.”
La
baja calidad de los ingredientes también puede jugar su parte en el pobre
consumo de una ración, aun cuando sobre el papel la dieta sea balanceada,
hace notar Perino.
Él dice qué prefiere las raciones receptoras de alta calidad,
simples de formular y fáciles de proporcionar.
“Los
becerros nuevos y estresados son frágiles y el siguiente error que
nosotros hagamos los puede empujar al precipicio,” explica.
“Si los factores de manejo como las raciones son simples, existe
menos potencial para errores que pueden afectar negativamente a los
becerros.”
Elementos
Traza
Un
desbalance de micronutrientes puede impactar negativamente el sistema
inmune.
Coffey dice que la reacción inmunológica es una respuesta
controlada y ciertos procesos de monitoreo y seguridad dentro de las células
del animal evitan que el sistema inmune se descontrole y deje de
funcionar.
“Muchos
sistemas de control son dependientes de algunos elementos traza y
vitaminas,” dice Coffey.
“Si el suministro de selenio o cobre no es adecuado, la función
de las células blancas de la sangre puede estar disminuida.”
“Los
problemas afloran con deficiencias o excesos,” agrega Roth.
“Por ejemplo, el zinc se necesita para activar una hormona del
timo que es importante para la maduración de los linfocitos T.
Una deficiencia de zinc se sabe que deprime la inmunidad
celular.”
Algunas
deficiencias de minerales traza afectan sutilmente al ganado.
“El animal no puede ser tan resistente a la enfermedad, tiene una
incidencia más alta de trastornos o no responde a los antibióticos como
debería.
Los signos sutiles de una deficiencia pueden ocurrir antes de los síntomas
clásicos, por ejemplo el pelo áspero por la deficiencia de zinc se puede
notar con anterioridad,” dice Roth.
Nockels
ha investigado el zinc y dice qué la mayoría de los pastizales de
Colorado contienen 17-18 ppm.
“Cuando se redujo el zinc de la dieta de lo recomendado por el
NRC de 40 ppm a 17-18 ppm, no se encontraron cambios importantes en el
nivel de zinc del suero o del hígado, pero en un lapso de tres semanas
vimos una disminución de 50 por ciento en la eficiencia alimenticia, y
nosotros vimos una depresión en la respuesta inmune celular medida por la
respuesta de PHA,” explica ella.
La
deficiencia subclínica no se notaba a la observación visual porque el
ganado se veía bien, aumentando de peso y seguía comiendo.
“La función fundamental del zinc es la síntesis de proteína,
el ganado continuó comiendo, pero la energía se fue en la producción de
grasa, no hacia tejido magro.
La energía estaba ahí, pero el ganado era incapaz de producir la
proteína necesaria.”
Los
otros elementos traza también son integrales para la producción de los
componentes esenciales del sistema inmune.
El hierro y el cobre, por ejemplo, ayudan en el sistema de
transporte de electrones.
La energía que se produce desde este sistema produce a su vez
radicales libres.
Antioxidantes tales como el superóxido manganeso dismutasa que
funciona en la mitocondria eliminando superóxidos producidos normalmente.
“Cuando
se necesita aumentar la capacidad de este sistema, se tiene que tener
suficiente manganeso en la enzima para que funcione,” explica Nockels.
“La necesidad de los antioxidantes tiene que ser equiparado a la
producción de oxidantes.
Todos estos complejos sistemas tienen que estar trabajando al unísono.”
Asegurando
una nutrición óptima
El
análisis de los nutrientes del agua, suelo, plantas y alimentos pueden
ser importantes para comprender qué deficiencias o excesos hay en la
dieta.
Sin embargo, también es importante comprender qué puede y qué no
puede decirnos el análisis nutricional.
“El
análisis del forraje nos dirá si una planta contiene una cierta cantidad
de un nutriente, y si no contiene una cantidad necesaria, obviamente se
requiere la suplementación,” dice Nockels.
“Sin embargo, no le dirá a usted que tanto del nutriente en la
planta está realmente disponible para el animal.”
“Con
frecuencia nos olvidamos, especialmente con los forrajes, que la
estructura de la planta evita el acceso adecuado a los macro nutrientes y
a los elementos traza.
Las deficiencias severas se mostrarán probando la sangre, pero no
dirán nada sobre las deficiencias marginales que pueden ser más problemáticas.”
Coffey
recomienda que en una situación de engordador es importante saber los
inventarios de alimentos y el nivel de recambio para los diferentes tipos
de ingredientes usados en la alimentación.
“Si hay un abastecimiento uniforme entonces el análisis periódico
de los ingredientes individuales se recomienda para tener una idea de los
valores de energía y proteína que tienen mucho que ver con la eficiencia
de alimentación y la ganancia diaria,” dice.
En
corrales de engorda que usan un grupo amplio de ingredientes o con cambios
frecuentes de ingredientes, Coffey dice que tomar muestras del comedero
cada dos a cuatro semanas para hacer análisis es una buena idea hasta que
el ganado se ponga en una ración de crecimiento / finalización más
uniforme.
“El análisis de la ración tomando muestras del comedero le dirá
si lo qué está en la ración que se imprimió de su computadora llega al
comedero y controlar el valor de desaparición le dirá lo que se va al
ganado.
La verificación hecha de ésta forma es una herramienta, no una
respuesta.”
Las
deficiencias nutricionales en becerros con estrés alto son aditivas.
“Los becerros no consumirán lo qué la computadora piensa que
ellos consumen” dice Perino.
“Ellos comerán los qué quieren, y nosotros debemos basar las
raciones en consumos reales.
Nosotros también necesitamos raciones densas, especialmente en
becerros con
estrés, ya que el consumo baja.”
Los
niveles de minerales traza en el agua pueden incidir en el ganado y Coffey
dice que los tres con el mayor impacto son hierro, sulfato y nitrato.
“Un ejemplo es un nivel de sulfato en el agua de 300 ppm que no
tiene mucho efecto, pero aumentará el contenido total de azufre de la
dieta.
Puede haber un efecto aditivo e inhibir la utilización de selenio
y cobre.”
El
análisis de suelo para pH en praderas o tierras de cultivo puede ser útil.
“Si usted sabe qué sus alimentos crecen en un pH alcalino, esto
significa que va a tener más o menos de ciertos minerales en las
plantas,” agrega Nockels.
“Puede significar más selenio disponible, pero también menos
zinc, cobre, cobalto y otros.”
“Los
clientes, los banqueros y aún los veterinarios pueden ver un programa de
alimentación solo desde el punto de vista de la economía y cuánto se
gasta en ingredientes o suplementos,” dice Coffey.
“Pero lo cierto es que la economía de una buena alimentación es
siempre más lucrativa que la de una alimentación pobre.”
El
factor estrés
Una
palabra muy escuchada en los 90’s es estrés.
Y cuando nosotros vemos como nos hace sentir - cansados,
deprimidos, propensos a ‘enfermedades relacionadas al estrés’,
nosotros comprendemos como el estrés puede incidir en la salud animal.
Roth
dice que especialmente en animales jóvenes sin un sistema inmune maduro,
el estrés puede ser aditivo con otros factores inmunosupresores.
“Detrimento psicológico causado por factores tales como destete,
introducción de animales nuevos, restablecimiento de ordenes de jerarquía
y otros parecidos pueden ser levemente inmunosupresores,” dice,
“pero cuando se agregan otras causas de inmunosupresión tales
como alimentación pobre, infección viral y/o coccidiosis, pueden
conducir a una inmunosupresión severa y a una enfermedad que amenace la
vida.”
“¿Cuál
estrés o conjunto de estreses colocan al becerro en el límite?”
pregunta Perino.
“Cuando los factores estresantes empujan al ganado sobre el borde
inmunológico, dando como resultado una enfermedad, que entonces impacta
el negocio del corral de engorda.”
El
tipo y magnitud del estrés también cuenta.
“Si correteo a un becerro en un pasillo para pasarlopor un chute
es estrés, pero no muy malo,” explica Perino.
“Si
lo cargo en un camión y lo arrastro a través del país, lo que sí es
probablemente una cantidad prolongada e importante de estrés.
Pero el viaje por sí mismo no necesariamente descompondrá el
sistema inmune de un becerro pero los efectos aditivos de haberlo
destetado, clasificado, tener una interacción social nueva y ser
acarreado, todos en un periodo corto, sí pueden hacerlo.
Evitar estos factores estresantes acumulativos es como nosotros
podemos intervenir como encargados de la salud de estos individuos.”
Él
dice que hay varias maneras para medir el fenómeno inmunológico del estrés.
La producción de anticuerpos, la proliferación de linfocitos,
blastogénesis, etc.
“Lo que nosotros cuidamos es como se impacta el resultado final
clínico y el balance entre salud y enfermedad.”
Vacunar
a los becerros en el corral de engorda inmediatamente después de la
llegada ayuda a lograr una respuesta más rápida que postergar la
vacunación.
Algunos becerros no responderán a causa del estrés, sin embargo,
y Perino lo afirma, es por esto qué los programas de vacunación con la
segunda dosis de seguimiento son importantes en algunas situaciones.
“Todos
los becerro no pueden responder a la vacunación hoy.
Pero nosotros podemos regresar en 5 ó 10 días y rescatar algunos
de los que no respondieron,” explica.
“Dependiendo de la vacuna, podríamos conseguir una respuesta
anamnésica en los becerros que si respondieron la primera vez, pero en
los que no, obtendremos una respuesta primaria.
Esto levanta el nivel de inmunidad del grupo y cada animal en el
corral se beneficia.
Pelear
o correr
El
efecto fisiológico del estrés es estimular la liberación de ACTH desde
la pituitaria la cual actúa sobre la glándula suprarrenal para ocasionar
la secreción de cortisol.
El cortisol aumenta la glucosa de la sangre, aumenta el catabolismo
de grasa y proteína y disminuye los neutrófilos y la función de las células
fagocitarias.
El estrés actúa en la liberación de opiatos, endorfinas y
epinefrina.
“El
cortisol es considerado como inhibidor del sistema inmune, y puede
ocasionar la involución del tejido linfoide, así nosotros no tenemos una
base para producir una respuesta inmune,” dice Nockels.
“Estas sustancias están destinadas a hacer ciertos trabajos en
las proporciones correctas, pero si un animal se estresa demasiado, estas
pueden llegar a ser perniciosas.”
Nockels
dice que la interacción alimentación/estrés reviste especial
importancia en animales jóvenes porque el animal que está creciendo rápidamente,
tendrá deficiencias nutritivas más temprano, el animal más joven es muy
susceptible a estresarse, y el efecto aditivo puede comprometer a un
animal que está enfrentando una infección
Identifique
el estrés controlable
Louis
Perino, DVM, PhD, dice qué controlar el estrés en becerros de corral de
engorda es una labor de hacer decisiones de manejo informadas. “Las malas decisiones de manejo se etiquetan frecuentemente como estrés,
y cuando nosotros no somos proactivos tendemos a culparlo de los
problemas.”
Dice
que una de las decisiones de manejo que podemos hacer es distribuir los
factores de estrés a través del tiempo. “Si nosotros podemos
destetar becerros 30 días antes de que sean transportados, significa que
ellos no tienen que luchar con ambos factores estresantes a la vez.
Esto es una decisión de manejo.”
Ciertos
factores en acopiar, embarcar y alimentar ganado no están bajo nuestro
control. El clima, por ejemplo. La distancia entre dos sitios
cuando transportamos a los becerros. Pero hay muchos factores de
manejo que nosotros podemos controlar, según Perino.
“Usted
no puede acortar las millas entre el corral de engorda y la fuente de sus
becerros, pero ¿tiene usted que conseguir sus becerros desde tan lejos?
¿Hay algo más cercano? Eso es una elección. Y si yo escojo
arrastrar mis becerros desde tan lejos, necesito saber como ésta decisión
va a afectar a los animales.”
Usted
puede decirle a sus clientes que no compren becerros con alto riesgo, pero
Perino dice que puede no ser un buen consejo. “Alguien ira a
comprarlos y ellos necesitan ser capaces de manejarlos. Yo puedo
comenzar por mirar en mi lista de factores estresantes y ver de cuales
puedo conseguir librarme.”
Otros
factores controlables son decidir quien transporta los becerros, asegurase
que sus camiones están limpios al subir el ganado, tomar una ruta directa
para minimizar el tiempo de transporte, tener buenas corraletas receptoras
y gente capacitada para manejar el ganado en el corral de engorda.
La
edad del ganado también debe influir la “lista de estrés”.
Perino dice que el desarrollo del sistema inmune se nivela alrededor de la
pubertad, el becerro añojo y la vaquillona son dramáticamente diferentes
de el ternero de destete de 200 - 260 kg. que de viene del rancho. “Ellos pueden ser similares en peso, pero inmunologicamente, uno es casi
un adulto y el otro es un bebé,” dice él.
“Usted
puede hacer menos equivocaciones con el ganado joven, por lo tanto su
lista de estrés necesita ser corta.”
“Nuevamente,
nosotros tenemos que ser proactivos,” afirma Perino. “Nosotros
tenemos que disminuir el número total de estrés en la vida de un ternero
en un período corto de tiempo desde cuando él entra en el mercado a
cuando él llega al corral de engorda y conseguimos que empiece a comer
bien.”
Los
suplementos no son “un tamaño que le
queda a todos”
Cheryl
Nockels, PhD, dice que es importante conocer el nivel de los
macrominerales y de los elementos traza en la tierra, agua y plantas del
área (un radio de 5 a 15 kms) antes de comprar suplementos minerales.
“En
mi área de Colorado, el selenio es tan alto que le he pedido a la compañía
de minerales qué lo deje fuera de los suplementos de mi ganado. Si
usted tiene una deficiencia de cobre, el hierro debería reducirse o
dejarse fuera. Existe gran diferencia entre zonas cercanas de
terreno.”
“Algunos
clientes quieren sentir que han resuelto sus problemas de minerales
tirando un bloque de mineral en el campo o comedero, pero esto es
totalmente erróneo,” dice Bob Coffey, DVM. “Usted debe saber qué
y cuánto de cada elemento está en el suplemento, cuánto se consume y si
la relación de un de elemento a otro es pernicioso o útil para el
animal.”
Jim
Roth, DVM, PhD, dice qué el costo de agregar elementos extras debe ser
equilibrado por el rendimiento de la inversión. “Debe observar su
situación de manejo bajo ciertas condiciones,” dice él. “Usted
puede exagerar especialmente en minerales traza porque si usted da uno en
demasía podría inducir la deficiencia de otro.”
Subsanar
las deficiencias de un animal puede mejorar su sistema inmune. “El
enfoque en primer lugar debería ser en que no hay deficiencias o
excesos,” dice Roth. “Los factores de manejo deberían ser los
primeros en ser examinados antes de tratar de resolver problemas agregando
minerales en exceso.”
Coffey
recalca que subsanar un desbalance de minerales traza no resolverá los
problemas de un día para otro. “Toma tiempo para corregir una
deficiencia y un alimentador puede tener que esperar un período de ajuste
de 30 a 45 días para que los becerros se adapten.”
Da
el ejemplo de becerros con deficiencias nutricionales llegando a un corral
de engorda con una alta morbilidad y muertes. “Usted necesita
reconocer sus deficiencias, reconocer su inabilidad para responder al estrés
y su incapacidad para tener respuesta inmunológica. Si usted puede
ayudar mediante el manejo nutricional, las pérdidas por muerte pueden
reducirse mucho.” |